La globalización del transporte de carga vive una nueva etapa, y el movimiento reciente de HayWay Logistics es una prueba clara de ello. La compañía europea ha dado un paso decisivo al ingresar al mercado norteamericano con la compra inicial de 80 camiones Volvo VNL, marcando el inicio formal de sus operaciones en Estados Unidos. Más que una adquisición puntual, se trata de una apuesta estratégica que combina experiencia europea, visión de largo plazo y confianza en una de las marcas más sólidas del transporte pesado.
La expansión forma parte del plan de crecimiento global del grupo, que busca diversificar mercados y construir una presencia sostenible en uno de los territorios más competitivos del transporte de carga a nivel mundial. Para HayWay, el desembarco en Norteamérica no es improvisado: es el resultado de años de preparación, análisis operativo y una clara orientación hacia la eficiencia y la seguridad.
Un paso estratégico hacia el mercado más exigente
Ingresar al mercado estadounidense implica adaptarse a regulaciones estrictas, altos estándares operativos y una competencia intensa. En este contexto, HayWay ha optado por una entrada progresiva pero firme, comenzando con una flota significativa que le permitirá operar desde el primer día con escala, confiabilidad y visibilidad.
Artur Lewandowski, director ejecutivo de HayWay Group, definió este movimiento como una materialización del “sueño americano”, pero también dejó claro que se trata de una decisión empresarial cuidadosamente planificada. Para la compañía, invertir en Estados Unidos significa asumir riesgos calculados, construir infraestructura operativa y establecer relaciones de largo plazo con socios estratégicos.
La elección de comenzar con 80 unidades no es menor. Representa un volumen suficiente para probar procesos, adaptar modelos operativos y sentar las bases de una expansión más ambiciosa que, según la empresa, podría llevar la flota a 1.400 camiones para el año 2029.
Por qué Volvo VNL fue la elección natural
Para su debut en Norteamérica, HayWay confió en Volvo Trucks, una marca con la que ya mantiene una relación sólida en Europa. El Volvo VNL se ha convertido en uno de los referentes del transporte de larga distancia en Estados Unidos, gracias a su enfoque en seguridad, eficiencia de combustible y confort para el conductor.
Desde la perspectiva de una flota europea, la continuidad tecnológica y filosófica resulta clave. Volvo ofrece una experiencia coherente entre mercados, lo que facilita la transición operativa, la capacitación de conductores y técnicos, y la estandarización de procesos de mantenimiento.
Además, el VNL incorpora sistemas avanzados de asistencia al conductor, aerodinámica optimizada y una cabina diseñada para largas jornadas, factores especialmente relevantes en rutas estadounidenses de gran extensión. Para HayWay, comenzar con una plataforma conocida reduce la curva de aprendizaje y acelera la consolidación de sus operaciones locales.
Seguridad y rendimiento como pilares de expansión
Uno de los aspectos más destacados del anuncio es el énfasis de HayWay en la adopción temprana de tecnologías orientadas a la seguridad y el rendimiento. La empresa se define como pionera en este ámbito, y su decisión de iniciar operaciones en Estados Unidos con una flota moderna refuerza ese posicionamiento.
En un mercado donde la seguridad vial, la retención de conductores y la eficiencia operativa son prioridades absolutas, contar con vehículos que integren sistemas avanzados no es un lujo, sino una necesidad. La flota inicial de Volvo VNL permitirá a HayWay alinearse desde el inicio con las mejores prácticas del sector norteamericano.
Una expansión con visión de largo plazo
El plan de crecimiento hasta alcanzar 1.400 camiones en 2029 revela que HayWay no ve su presencia en Estados Unidos como un experimento, sino como un proyecto estructural. Esta proyección implica inversiones en infraestructura, talento humano, redes de servicio y alianzas estratégicas, además de una adaptación constante a las particularidades del mercado local.
El movimiento también refleja una tendencia más amplia en la industria: flotas internacionales buscando oportunidades en Norteamérica, atraídas por el tamaño del mercado, la demanda sostenida de transporte y la posibilidad de escalar operaciones con eficiencia.
