La transición hacia el transporte de cero emisiones continúa ganando fuerza en Norteamérica, y dos de los fabricantes más influyentes del sector pesado han dado un paso decisivo. Kenworth y Peterbilt, marcas emblemáticas del grupo PACCAR, anunciaron el lanzamiento de nuevos camiones eléctricos a batería que amplían de forma significativa su oferta en los segmentos de Clase 6 a Clase 8, apuntando directamente a aplicaciones reales de reparto, servicios públicos, transporte regional y trabajos vocacionales.
Más allá del anuncio, el movimiento confirma una tendencia clara: la electrificación ya no se limita a proyectos piloto o flotas experimentales. Ahora entra de lleno en el terreno operativo, con modelos diseñados para cumplir jornadas reales, cargas útiles exigentes y configuraciones especializadas.
Kenworth amplía su portafolio eléctrico con los T280E, T380E y T480E
Kenworth presentó oficialmente sus primeros camiones eléctricos de batería de servicio mediano con configuración convencional, marcando un hito en su estrategia de cero emisiones. Los nuevos T280E, T380E y T480E amplían la línea eléctrica de la marca y refuerzan su presencia en el rango Clase 6 a Clase 8, un segmento clave para la logística urbana y regional.
Estos modelos han sido concebidos para tareas como recolección y entrega, transporte regional, servicios públicos y aplicaciones vocacionales, donde la operación diaria, los recorridos predecibles y las normativas ambientales más estrictas hacen que la electrificación resulte especialmente atractiva.
Kenworth apuesta por una integración completa del sistema eléctrico, manteniendo la robustez del chasis, la ergonomía de la cabina y la facilidad de adaptación a carrocerías especializadas, aspectos fundamentales para los operadores tradicionales.
Peterbilt refuerza su estrategia cero emisiones con los nuevos 536EV, 537EV y 548EV
Por su parte, Peterbilt amplió su gama de vehículos eléctricos con el lanzamiento de los modelos 536EV, 537EV y 548EV, reforzando su enfoque hacia aplicaciones de servicio mediano y pesado con cero emisiones.
Los 536EV y 537EV están orientados a operaciones regionales de reparto, flotas de servicio y trabajos municipales, donde el silencio de operación y la reducción de emisiones locales ofrecen ventajas operativas y regulatorias. Estos modelos buscan facilitar la transición de flotas diésel hacia plataformas eléctricas sin sacrificar productividad.
El Peterbilt 548EV, en cambio, da un paso más ambicioso al situarse en la Clase 8, con opciones tanto de tractor 4×2 como de configuraciones vocacionales que admiten tomas de fuerza. Esto abre la puerta a aplicaciones exigentes como camiones volquete, trabajos de construcción ligera y operaciones municipales de mayor carga, un terreno donde hasta hace poco la electrificación parecía lejana.
Tecnología compartida
Uno de los elementos clave de esta ofensiva eléctrica es la plataforma integrada ePowertrain de PACCAR, utilizada en los modelos de Kenworth y Peterbilt. Esta arquitectura eléctrica ha sido diseñada para ofrecer flexibilidad, potencia y confiabilidad, permitiendo a los clientes configurar el camión según las necesidades específicas de su operación.
Los motores eléctricos disponibles cubren un amplio rango de potencia, desde 170 kW, equivalentes a 230 caballos continuos y hasta 335 caballos pico, hasta 350 kW, con 470 caballos continuos y 605 caballos pico. El par máximo alcanza cifras de 1.100 o 1.850 lb-ft, valores que garantizan una respuesta sólida incluso en aplicaciones de mayor exigencia.
Esta flexibilidad permite adaptar cada unidad a recorridos urbanos de última milla, distribución regional o trabajos vocacionales que demandan mayor empuje y capacidad de arrastre.
Autonomía y carga
En cuanto a energía, los nuevos camiones eléctricos de Kenworth y Peterbilt ofrecen opciones de batería de 250 kWh y 375 kWh, cubriendo diferentes perfiles de uso. La configuración de 250 kWh permite autonomías de hasta 322 kilómetros (200 millas), ideales para rutas urbanas y regionales cortas, mientras que la batería de 375 kWh extiende el rango hasta 450 kilómetros (280 millas), ampliando la viabilidad para operaciones más largas.
La capacidad de carga rápida en corriente continua de hasta 350 kW es otro punto clave. Dependiendo del tamaño de la batería y del tipo de cargador, los tiempos de carga pueden reducirse a alrededor de una hora, lo que facilita la integración del vehículo eléctrico en ciclos de trabajo diarios sin afectar de forma significativa la productividad.
Una respuesta a nuevas exigencias del mercado
La introducción de estos nuevos modelos eléctricos responde a varios factores convergentes. Por un lado, las regulaciones ambientales en estados como California y otras regiones de Norteamérica están empujando a las flotas a reducir emisiones locales. Por otro, los costos operativos especialmente en mantenimiento y consumo energético comienzan a inclinar la balanza a favor de la electrificación en ciertos segmentos.
Kenworth y Peterbilt no presentan estos camiones como soluciones universales, sino como herramientas específicas para aplicaciones donde la tecnología eléctrica ya es viable y rentable. Recolección urbana, reparto regional, servicios municipales y trabajos vocacionales con recorridos definidos son hoy el terreno natural de estos vehículos.
El desafío de la infraestructura y la planificación
Aunque el avance es claro, la adopción masiva de camiones eléctricos sigue enfrentando desafíos. La infraestructura de carga, la planificación de rutas, la capacitación de técnicos y la inversión inicial continúan siendo factores críticos. Sin embargo, el hecho de que fabricantes tradicionales ofrezcan modelos eléctricos listos para producción en serie es una señal contundente de que el cambio ya está en marcha.
Para muchas flotas, estos nuevos camiones representan una oportunidad de aprendizaje progresivo, permitiendo incorporar unidades eléctricas en segmentos específicos sin transformar toda la operación de golpe.
Con el lanzamiento de los nuevos camiones eléctricos de batería de Kenworth y Peterbilt, la electrificación del transporte pesado deja de ser una promesa futura y se convierte en una realidad operativa. La ampliación de modelos Clase 6 a 8, la flexibilidad del ePowertrain de PACCAR y las autonomías cada vez más competitivas confirman que el sector está entrando en una nueva etapa.
No se trata de reemplazar al diésel de un día para otro, sino de ofrecer alternativas viables allí donde la tecnología ya aporta beneficios reales. En ese contexto, Kenworth y Peterbilt no solo amplían su catálogo, sino que refuerzan su papel como protagonistas en la transformación del transporte de carga hacia un futuro más limpio, eficiente y tecnológicamente avanzado.
